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BIENVENIDOS A LA POLÉMICA

Rock Sound :: Septiembre de 2002

POCAS BANDAS PROVOCAN HOY EN DÍA SENTIMIENTOS TAN ENFRENTADOS O POSICIONES TAN EXTREMAS COMO MUSE. PARA UNOS SON UNOS GENIOS, UNOS VIRTUOSOS CAPACES DE ELEVAR LOS ESPÍRITUS HASTA UN ÉXTASIS MUSICAL. PARA OTROS UNA PATÉTICA COPIA DE RADIOHEAD EN CLAVE DE ROCK PROGRESIVO CON INFLUENCIAS METAL. BIENVENIDOS AL MUNDO DE MUSE. BIENVENIDOS A LA POLÉMICA.

Asistid a un concierto de Muse con un fan del grupo y decidle que se os hacen pesados, que los gorgoritos operísticos de su cantante os cargan, que sus solos de guitarra os parecen trasnochados. Observaréis como sus cejas se arquean, sus pupilas se dilatan, las venas del cuello se le hinchan y su cara sube de color. Un debate acalorado está asegurado. De la misma manera, paséate con una camiseta del grupo por depende dónde y podrás observar miradas de desprecio, sonrisas burlonas e incluso escuchar cómo alguien te dice "¡Hay que tener valor para llevar una camiseta de esos tíos!". No son hipótesis. He pasado por ambas situaciones. Del mismo modo que el grupo, Matthew Bellamy, su cantante, guitarra, teclista y visionario, también despierta pasiones y odios a partes iguales. Caprichoso, pretencioso, altivo, son algunos de los adjetivos que se asocian a él. La gente de su discográfica no hace nada por desmentirlos, es más incluso reconoce que no son un grupo "fácil", aunque también afirma que pueden ser, si se lo proponen, divertidos y hasta encantadores. "Ya se sabe cómo son los ingleses", es la manera con que se suelen justificar las salidas de tono.

En el corto espacio de una hora pudimos conocer las dos caras de Matt Bellamy. O lo que es lo mismo, las dos caras de Muse. Si en principio nos mareó con sus retrasos y sus desgana a la hora de afrontar la sesión de fotos para este artículo, durante la entrevista se mostró como el joven de 24 años que es, conocedor de la suerte que tiene y con una naturalidad inesperada. Seguramente muchos de los que tengan la revista en las manos en este momento habrán experimentado un sentimiento similar al expuesto al verlos en la portada. Habrá emocionado a unos tantos y casi repugnado a otros. Y quizá, sólo por eso, un grupo ya merece que se le preste cierta atención.

Para eso estamos aquí. Sentados al lado de la ya mítica piscina del 'backstage' del Festival Internacional de Benicàssim, donde en unas horas Muse se consagrarán como grupo grande en nuestro país actuando justo antes de las estrellas de la jornada, The Cure. Es significativo que Muse actúen por encima de una banda tan 'fibber' como Los Planetas. Seguramente algo de politiqueo habrá intervenido, pero viendo la calurosa recepción que recibe el trío británico, tampoco parece tan descabellada su posición en el cartel. En cierta manera este baño de multitudes es el que intenta recoger su última referencia, "Hullabaloo Soundtrack". Un disco/DVD grabado en directo en Francia, país donde ya son una banda realmente importante y son capaces de llenar salas de 6.000 personas. En España aún les falta para llegara eso, pero si con el próximo disco en estudio (previsto para el año que viene) dan el mismo salto que con "Origin Of Symmetry" respecto a su debut "Showbiz", algunos pueden empezar a frotarse las manos. Tras hacerle feliz regalándole un cd. con las demos de Chris Cornell con los componentes de Rage Against The Machine, Matt Bellamy dibuja una sonrisa sincera. A su lado se sientan el simpático Dom Howard (batería) y el ultra reservado Chris Wolstenholme (bajo), preparamos la grabadora y cruzamos los dedos para que la cosa no se tuerza.

¿Tenéis la sensación de que empezáis a tener vuestros propios fans en España?
Matt Bellamy: "Tocar en este festival y comprobar la reacción del público es una buena manera de descubrirlo. La última gira que hicimos en España fue muy bien. Evidentemente no tenemos millones de fans en España, pero eso es así en la mayoría de países. Incluso en Inglaterra no somos un grupo 'mainstream'. Es cuestión de seguir trabajando".
Dom: "Cuando hicimos Festimad el año pasado la reacción de la gente fue fantástica. Era como un gran mar de gente dando saltos".

En comparación con Festimad, aquí en Benicàssim sois uno de los grupos más duros del cartel. ¿Os sentís más cómodos tocando para un público 'indie' o para uno rockero?
M. B.:
"Es una buena pregunta, pero no lo sé. Creo que nos sentimos igual de cómodos con unos que con otros. No nos importaría tocar con Tom Waits o con Bon Jovi. Hace poco hemos tocado en el festival de jazz de Montreaux, que tenía un cartel de lo más variado. Eso es lo bueno de Muse. Hemos tocado con grupos más suaves, pero alo mismo tiempo ahora estamos mirando la posibilidad de tocar con System Of A Down por Estados Unidos. Creo que podemos adaptarnos a situaciones diferentes".

A pesar de que en el resto de Europa los grupos británicos siguen siendo muy populares parece que en Inglaterra, son los grupos americanos los que dominan el panorama. ¿A qué creéis que se debe?
M. B.:
"América es enorme. Por población y tamaño es más grande que Europa, o eso creo. En cualquier caso tienen millones de grupos, muchos más que Inglaterra. Los grupos americanos que triunfan en Inglaterra es porque realmente ya son muy grandes en su país, salen en la MTV y esas cosas. Hay bastantes diferencias entre la música americana y la europea, pero en los últimos diez años han sido bastantes los grupos ingleses que intentan sonar como las bandas americanas de metal y grupos americanos que han buscado su inspiración en sonidos más británicos".

Resulta un poco sorprendente que hayáis editado un disco en directo si consideramos que sólo tenéis dos discos en estudio. ¿Por qué lo habéis hecho ahora?
D. H.
: "Queríamos editar algo que reflejara lo que estábamos haciendo en ese momento, al final de la gira de 'Origin Of Symmetry'. En realidad queríamos explorar las posibilidades del DVD, esa tecnología es increíble y queríamos aprovecharla para mostrar a la gente cómo somos en el escenario. Era algo nuevo para nosotros. Normalmente los discos en directo son editados por grupos que son ya son 'viejos' y han hecho seis o siete discos; acaban convirtiéndose en un 'grandes éxitos en vivo. Nosotros no queríamos hacer nada parecido, por eso no pusimos ninguno de nuestros singles en el disco, sino que metimos los temas que funcionan muy bien en directo".
M. B.: "Escuchamos mucho a Jimi Hendrix que tiene un montón de directos. Creo que en el pasado era algo mucho más normal. Ahora parece que sacar un disco en directo sea algo pasado de moda. No sé por qué. La principal razón por la que nos metimos en un grupo fue para poder tocar en directo, mucho más que para hacer discos de estudio. Hay grupos como Primus que su primer disco era en directo y Nirvana tenían un montón de piratas. Así que para mí, un disco en directo es algo muy común, aunque la gente no lo vea como algo muy habitual en el inicio de una carrera, como puede ser nuestro caso".

¿Habéis empezado a trabajar en el próximo álbum?
M. B.
: "Sí, ya tenemos las canciones y las estamos desarrollando en directo. También estamos trabajándolas en casa y tenemos un local alquilado en Londres donde vamos ensayando y probando cosas. Hemos grabado algunas cosas por nuestra cuenta. En función de si giramos por América con System Of A Down o no, lo grabaremos a finales de este año o a principios del otro. En cualquier caso, estamos casi listos para hacerlo".

¿Vais a volver a trabajar con John Leckie (Radiohead) o Dave Botrill (Tool) como productores?
M. B.
: "No lo creo. Preferimos probar algo nuevo. Todavía no hemos tomado una decisión, pero tenemos que empezar a mirar a alguien pronto".

¿Con quién os apetecería trabajar?
M. B.
: "Creo que podemos producir el disco nosotros si encontramos a un ingeniero realmente bueno".
D. H.: "Alguien que no sea muy conocido, que no haya trabajado con alguien muy famoso antes...".
M. B.: "... si trabajas con un productor muy famoso creo que corres el riesgo de que quiera imponerte su propia visión de cómo tienen que ser las cosas. Lo importante es que sea alguien con mucha experiencia, sea famoso o no, y que se lleve bien con nosotros".

¿Aprovecharéis el disco en directo para cerrar una etapa y empezar otra? ¿Va a producirse un cambio de sonido o estilo?
M. B.
: "No lo sé. Todo cambia en el estudio. Tú tienes las canciones pero una vez ahí podrías hacerlas todas en plan electrónico o solo con guitarra acústica o hacer algo muy heavy metal. El significado del material va cambiando".

¿Cómo ves ahora vuestros dos discos?
M. B.:
"El primer disco era bastante personal porque llevábamos muchos años desarrollándolo, antes de haber conseguido un contrato. Pero apenas habíamos tocado en directo y éramos unos chavales de 19 años. En el segundo pasamos por un gran cambio como consecuencia del éxito del primero. Escribimos el disco mientras estábamos de gira y viajábamos. Lo grabamos en diferentes estudios entre Inglaterra y América, es como una mezcla de distintas cosas. La mayor diferencia de cara al tercero es que habremos escrito las canciones en casa, será muy personal. En ese sentido será más parecido al primer disco, lo que pasa es que ahora soy una persona completamente diferente a como era entonces. Así que será totalmente distinto (risas)".

¿Qué recuerdos tenéis de vuestro inicios, cuando actuabais bajo nombres como Fixed Penalty o Rocket Baby Dolls?
M. B.
: "Empezamos tocando versiones para nuestro amigos, como todo el mundo. Puedes imaginarte, Nirvana, Radiohead, Rage Against The Machine, Pixies... no éramos nada especial. Tocamos en un montón de pubs llenos de viejos que sólo creían que hacíamos ruido. Y lo hacíamos".

¿Qué motivó el cambio a una actitud más profesional?
M. B.:
"Cuando nos cambiamos el nombre a Muse fue en pleno apogeo del brit-pop. Pero a mí eso no me decía nada de nada. Grupos como Blur o Oasis me parecían totalmente desganados, faltos de pasión. La verdad es que no queríamos ser como ellos. Nosotros queríamos ser como Smashing Pumpkins o Nirvana, aunque también alucinábamos con 'The Bends' de Radiohead. Empezamos a ensayar más porque veíamos que nuestros amigos se iban a la universidad, hacían carrera mientras que nosotros seguíamos en el mismo pueblucho. Tomarse el grupo en serio fue, en realidad, un acto de desesperación".

Tu padre estaba en un grupo, The Tornadoes. ¿Cómo te sientes al haber superado su propia carrera musical? ¿Siente celos de ti?
M. B.
(risas): "Mi padre nunca se lo tomó tan en serio como yo. No componía música, sólo estaba ahí en el fondo tocando la guitarra. Fue algo que hizo durante un corto tiempo de su vida. Nunca viajó tanto como yo. Sólo tocó en Inglaterra y una parte de Europa. En aquellos tiempos todo era muy diferente, era más formal. Los del grupo iban todos con el mismo traje. No se puede comparar".

¿Te animó a que te hicieras músico?
M. B.:
(mirando hacia otro lado): "Sí, sí..." (Se nota que no tiene ganas de hablar más de su padre).

Empezaste tocando el piano cuando eras pequeño y ahora lo combinas también tocando la guitarra. ¿Qué diferencias hay entre tocar uno u otro para expresar lo que quieres en una canción?
M. B.
: "Con un piano sólo puedes ser tú mismo. No es fácil de explicar, pero el piano es métrico y equilibrado. Puedes tocar esa nota (señala con la mano izquierda) o esa nota (señala con la mano derecha) y supone exactamente el mismo esfuerzo y requiere exactamente la misma habilidad, por eso es más fácil encontrar tu propio sonido. En una guitarra hay ciertos acordes o posiciones que son muy difíciles de hacer, con lo que evitas hacerlos porque no puedes ejecutarlo y hay más gente haciendo cosas parecidas. Sin embargo en directo me siento mucho más libre tocando la guitarra, me puedo dejar llevar más".

En cierta manera vais a contracorriente de lo que los medios están apoyando en Inglaterra. Sois un grupo de músicos muy habilidosos en un momento en el que las bandas de garage copan las portadas. ¿Creéis que es importante recuperar a buenos músicos para la música?
D. H.:
"Yo veo lo del garage como algo muy relacionado con la moda. En cierta manera está bien que las cosas sean sencillas y básicas y que la gente pueda plasmar sus emociones de manera muy abierta. Pero al mismo tiempo si tienes una cierta técnica y puedes tocar razonablemente bien, tienes un extra, una especie de nuevo camino que puedes explorar. Y como más aprendes más largo largo e interesante se hace el camino. Creo que el secreto está en encontrar un equilibrio. Tienes a Primus que sólo es música técnica y que mucha gente considera que no tienen emoción, que no transmiten nada, y en el otro extremo tienes a las bandas de garage o incluso a Nirvana. Tienes gente que toca muy bien pero sólo quieren hacer eso... hay una línea muy fina entre la autocomplacencia y la emoción. Es por la que nosotros intentamos movernos. Cuando empezamos, intentamos mejorar con nuestros instrumentos. Llegó un momento en el que tocábamos una música ridículamente técnica, con muchos cambios de tiempo, como para demostrar algo, pero luego supimos volver a la esencia de las canciones".
M. B.: "Creo que el conocimiento de la música nunca debería impedir que pudieras expresar tus sentimientos. Por ejemplo Nirvana es algo muy crudo, muy emocional y creo que finalmente eso es lo que cuenta, más que la técnica. O Sonic Youth que son más experimentales, creo que atraen a la gente más por lo que hay detrás, por lo que transmite la música, que por el cómo consiguen crearla. Para nosotros es muy importante conservar siempre ese aspecto en nuestra música".

Probablemente sois el único grupo que actúa en el F.I.B. al que no le da vergüenza admitir públicamente que os gustan los grupos de metal como System Of A Down o Deftones. ¿Qué os atrae de ellos?
Chris Wolstenholme
: "Korn o Deftones están ahí desde hace casi diez años. Se les sigue llamando nu-metal pero estaban mucho antes que los grupos que ahora triunfan en esa escena. De todas maneras su influencia ha sido mucho más amplia de lo que alguna gente piensa. Son buenos grupos".
M. B.: "Las guitarras fuertes, volverte loco entre el público, liberar la agresividad... creo que me puedo identificar con eso (risas)".

¿Que otros grupos nuevos de rock os gustan?
M. B.:
"Yo no escucho música nueva".
D. H.: "Creo que Millionaire en Bélgica están haciendo cosas interesantes. Insisto en System Of A Down. Se les puede considerar un grupo nuevo, están en su segundo álbum y creo que hacen cosas muy buenas, con diferentes influencias. Pero he vuelto a escuchar mucho a Hendrix".

Siempre habéis mostrado vuestra admiración por Tom Waits. ¿Os veis tocando juntos a su edad?
M. B.
: "Lo dudo, lo dudo. Primero tendríamos que pasar por un problema grave de alcoholismo, perder a tres mujeres y pasar de todo, fumando sin parar. Supongo que siempre querré hacer música, pero ni sé si haciendo estas grandes giras. Tampoco sé si sería feliz tocando en la calle, pero supongo que de alguna manera seguiré relacionado con la música".

Algunos grupos actuales os empiezan a nombrar como influencia. Hay un grupo americano que se llama Matthew...
M. B.:
"¿Cómo has dicho que se llaman?".
Matthew.
(Se miran todos y se parten de risa. Lógico).

Pero también el cantante de The Vines dice que sois su grupo actual preferido. ¿Os resulta extraño ser una referencia siendo tan jóvenes y con tan sólo dos discos?
M. B.
: (con una voz muy refinada): "Es un gran honor (risas)".
D. H.: "Es extraño porque cuando yo escucho música sigo admirando a muchos grupos y me es difícil imaginarme tener ese efecto en la gente. Es un sentimiento agradable saber que hay gente más joven que se mete en grupos por ti".

En algunas revista inglesas se ha intentado dar una imagen de vosotros muy frívola, casi escandalosa, hablando continuamente de drogas y groupies. ¿Les das motivos para fomentar esa idea?
M. B.
: "La prensa inglesa va desesperada buscando este tipo de historias, les encanta. Si oyen una sola frase sobre eso son capaces de llenar páginas y páginas al respecto y pasan totalmente de todo lo otro que hayas podido decir en el resto de la entrevista. No puedes hacer caso de ese tipo de entrevistas, porque siempre se da la imagen que el periodista quiere crear o tener de ti. No podemos moldear la imagen de Muse por lo que se dice en las entrevistas, sería ridículo".

¿Os molesta no tener cierto control sobre lo que se dice de vosotros?
M. B.
: "Siempre hay cosas que se dicen de ti con las que no estás de acuerdo. Pero aprendimos con el primer disco. Cuando empezamos a leer lo que salía en algunas revistas nos mosqueábamos, pero aprendimos a que tienes que decir las cosas de cierta manera para que lleguen a la gente como tu quieres. Con la experiencia aprendes a relajarte más con todo este tema".

¿Cómo os gustaría que se os viera? Matt, tú tienes fama de... borde.
M. B.
: "Ya. En el fondo creo que provocar múltiples percepciones es lo mejor. Hay grupos tan grises que resultan aburridos. Tener libertad es muy importante. estoy seguro de que iremos cambiando como personas y de que en algún momento decidiremos actuar, vestirnos o hacer música de una manera distinta y si sólo eres percibido de una manera y tienes que luchar contra eso es muy complicado".

¿Crees que a través de las letras se puede llegar a entender cómo sois?
M. B.
: "La música, las canciones es mi medio preferido para comunicarme con grandes cantidades de gente. La prensa es algo que haces más para promocionar o ayudar al disco. A veces puedes aprender algo sobre ti mismo en una entrevista, pero por lo general se trata de la visión de otra persona. Y puede ser incómodo si esa visión es la contraria a la que tú tienes".

Por qué creéis que vuestra música provoca ese sentimiento de amor u odio entre la gente? Parece que no hay punto medio.
M. B.
: "Es un poco raro ¿verdad? Supongo que es como la música de baile o el techno duro. Si estás bailando entre la gente, colocado y logras meterte en ello, puedes tener la sensación que es lo mejor. Pero si alguien te hace escuchar esa música recién levantado a todo volumen lo mandarás a la mierda. Cuando estoy en casa casi no escucho ni música electrónica ni muy heavy. Creo que hay música para escuchar cuando vas a toda pastilla o para cuando estás en un atasco. Creo que tendemos a hacer música que no es para todas las ocasiones".

¿Cuál es la mejor ocasión para disfrutar de Muse?
M. B.
: "En directo, con un montón de gente y si puedes con una cerveza en la mano, mejor".

¿Debería la gente tirar a la basura vuestros discos entonces?
M. B
. (risas): "No, no, no, que guarden los discos, que guarden los discos. Supongo que la ocasión ideal sería escucharlos en un avión a punto de estallar".

La frase pone punto y final a nuestra charla y tras encajar las manos, soplamos aliviados. No era tan fiera la bestia como la pintaban. Por la noche incluso disfrutamos de lo más esperado con un concierto que empieza con Bellamy haciendo una exhibición en el piano y en el que presentan algún tema nuevo bastante potente. Como enunciábamos parece que han gustado más de lo que cabía esperar entre un público más orientado al pop. Pero dos días más tarde y tras haber visto también a Radiohead, Muse y su líder vuelven a ser centro de una agitada discusión matutina. ¿Es su comportamiento en el escenario totalmente impostado? ¿Por qué no se dice lo mismo del de Thom Yorke? ¿Tiene Matt Bellamy realmente carisma? La polémica, de nuevo, está servida. Para bien o para mal, hay cosas que nunca cambian. Pero al menos Muse siguen a salvo del peor enemigo de un artista: la indiferencia.

ROCK SOUND / Septiembre 2002 / Jordi Moya